Cambios de paradigmas, nuevas preocupaciones, nuevos focos comerciales y las consecuencias de operar a un ritmo diferente son parte de lo que algunos denominan la nueva Supply Chain. Sin embargo, otros advierten que no estamos frente a una situación nueva, sino a la profundización de algunas cualidades logísticas, donde el servicio asoma como la principal preocupación de las empresas, quienes han salido en busca de soluciones que refuercen el valor de su cadena. 

La crisis sanitaria, generada por la pandemia de coronavirus, ha golpeado a la cadena de suministro global fuertemente. Los cambios han sido bruscos, pero más allá de los efectos de esta situación en términos reactivos, el gran cambio radica en la mentalidad de las empresas y en su mirada hacia el área de Supply Chain como factor determinante.
 
Para conocer cómo esta situación ha remecido a la industria, ejecutivos de importantes consultoras de Supply Chain y logística analizan los principales aspectos que han surgido de este momento histórico y disruptivo a nivel mundial y también ahondan en los pilares que se han establecido en esta nueva realidad operacional.
 
JAVIER bravoPara Javier Bravo, Ceo de Liike, las áreas de Supply chain comenzaron a tomar un rol estratégico y táctico, que antes no tenía, por “la sencilla razón que la irrupción de la cadena pegó directamente en la línea de negocio, obligando a la rápida respuesta y a la flexibilidad para adaptarse a las nuevas variables del negocio”.
 
Por su parte, Boris Miranda, Socio de Estrategia y Operaciones de PwC Chile se refiere a los aspectos que han cobrado fuerza y han desafiado a la cadena de suministro en el último tiempo, obligando a las compañías a rediseñar procesos y reforzar estrategias; configurando así la punta del iceberg de un proceso de cambios que ha marcado el último tiempo.
 
“La personalización, velocidad de entrega de productos, la simplicidad de los procesos de devolución, las estrategias de suministros para abastecer productos y bienes al mercado en situaciones complejas como lo es la pandemia, y la fuerza y realidad que está tomando desarrollar una cadena de suministros sustentable, están desafiando la cadena de suministro establecida y la configuración de las operaciones de las principales empresas”, enfatiza.
 
Estos cambios de comportamientos mueven, según el ejecutivo de PWC Chile, a las organizaciones a tener que “mirar nuevas formas de capturar valor”, y es allí donde aparece el rol clave de las tecnologías de la información con sus capacidades de analítica y automatización que permiten “entregar la visibilidad y agilidad necesaria a la cadena de suministros. Otro cambio importante, es la necesidad de poder integrar nuevos socios estratégicos al ecosistema logístico con capacidades complementarias que generan valor”.
 
En este sentido, el ejecutivo de Liike profundiza en las características de esta nueva mirada de la industria, la cual está marcada -según el Bravo- “por la transformación digital y los canales electrónicos que son una realidad de la cual ya no se pueden restar y, además, hay que hacerlo de forma rápida y eficiente. La tecnología pasó a ser un elemento diferenciador y necesario para las empresas, se perdió el temor a invertir en ellas y se palparon los beneficios asociados para alcanzar mayor flexibilidad, rapidez y eficiencia operativa. Finalmente, la industria ha vivido momentos duros con el abastecimiento de pocas fuentes proveedoras que concentraron un cuello de botella importante, la incertidumbre se puede mantener por un tiempo, obligando a sofisticar la gestión de compra con nuevas herramientas o fuentes de alternativas”.
 
EN BUSCA DEL VALOR
 
El remezón que generó la pandemia en las cadenas de suministro se ha transformado en una oportunidad para las compañías. La necesidad de ajustar sus operaciones abrió el escenario para sumar nuevas acciones que aporten valor a su operación y finalmente refuerzan al nivel de servicio que es, sin duda, la mejor carta de presentación para todos.
 
MIRANDA BORISEn cuanto a la nueva realidad que se ha establecido tras este periodo, el Socio de Estrategia y Operaciones de PwC Chile comenta que los principales insigths recogidos y que están plasmados, además, en su último estudio mundial de cadenas de suministros, son: “primero, conocer de manera anticipada-predictiva las necesidades de consumidores, detección de variaciones demanda y mejorar la importancia de la entrega de un servicio simple y que no haga pensar a los consumidores en la entrega y/o devolución de productos. Segundo, la generación de ecosistemas con partners, que lo hacen mucho mejor que yo en una parte de la cadena de suministros. Por último, la necesidad imperiosa de seguir agregando tecnología e inteligencia basada en datos a toda la cadena de suministros”.
 
Conocimiento, planificación, comunicación son algunas de las cualidades que se desprenden de lo comentado por Miranda, quedando en evidencia que el nivel de servicio es el principal aspecto en juego, considerando las exigencias de los consumidores.
 
Las buenas prácticas de Supply Chain y entrega de servicio de gigantes globales llegaron para quedarse, y los consumidores lo tendrán en cuenta al momento de tomar una decisión de compra, quienes “no sólo esperan transparencia en cuanto al estado del pedido y la entrega, sino también un cumplimiento casi instantáneo del mismo. Suma a eso que cada vez se preocupan más por el origen y la calidad de los productos, así como por la sostenibilidad de estos y de la cadena de suministro”.
 
En palabras de Javier, el desafío está en buscar las herramientas y diseños necesarios para responder a los nuevos desafíos y responder a “la tormenta perfecta” que se ha formado con “los cortes en fuentes de abastecimiento, altos costos de transporte, falta de mano de obra y extensión de los plazos de entregas”.
 
“La vara subió y mucho, y aquellos que modernicen su logística podrán mantenerse en el barco”, recalca el CEO de Liike.
 
DÓNDE ESTÁ LA ATENCIÓN
 
¿Dónde debería estar la preocupación para transformar la cadena de suministros y dar respuestas a lo que se espera en los próximos años? Integración, conexión, tecnología, digitalización, optimización son palabras que hablan de los nuevos tiempos.
 
“La contingencia Operativa pasó, las empresas se adaptaron y de la mejor forma posible. Ahora están pensando en cómo subir varios peldaños y alcanzar un estándar superior de operación con ayuda de la tecnología. Sin embargo, las preocupaciones van a continuar por un buen tiempo en estabilizar las fuentes de abastecimiento. Queda mucho por recorrer para que exista una estabilidad prepandemia y es aquí donde existe una gran oportunidad al ir incorporando herramientas de Forecasting y S&OP para minimizar el impacto”, afirma Javier Bravo.
 
En esta línea, el ejecutivo de PWC enfatiza en que “las compañías que quieren ganar el partido deberían estar preocupadas de ver cómo integrar y conectar la Supply Chain. Una cadena de suministro conectada digitalmente, de punta a punta, permite a las organizaciones obtener mejores desempeños y beneficios. En nuestro estudio mundial de cadenas de suministros, nos encontramos con ratios muy alentadores de las organizaciones que se han embarcado en digitalizar la cadena de suministros: Nuestros Champions digitales del estudio, aumentaron sus ingresos en un 7,7% y lograron ahorros significativos del 6,8% en los costos de la cadena de suministro en el último año financiero”.
 
Y así, una vez analizados los cambios y ahondando sobre la mirada de actual de las empresas, los ejecutivos se refirieron a los pilares estratégicos que sustentan a Supply Chain. En este sentido, el ejecutivo de PwC Chile define 3 pilares.
 
“Las cadenas de suministros modernas deberían buscar desarrollar sus estrategias basadas en la integración de distintos ecosistemas conectados que reflejan la necesidad de velocidad, visibilidad e integración, siendo la visibilidad una capacidad crítica para impulsar el valor de la cadena de suministro. ¿Por qué?, porque la visibilidad se refiere al conjunto de procesos, organización y tecnologías que recopila información de manera transparente a lo largo de toda la operación (E2E) y las traduce en acciones que mejoran la experiencia del cliente, optimizan la estructura de costos, respaldan la gestión y mitigan los riesgos operativos y de reputación. Si las organizaciones fortalecen este pilar, pueden impulsar valor en aspectos como ganar mayores ingresos y mejorar eficiencias, ayudar a cumplir con las mayores expectativas de los clientes (in-stock, delivery performance (OTIF), gestionar entornos complejos de la cadena de suministro de forma más eficaz y proteger y ampliar la confianza de los clientes, a través de la cadena de suministro y la transparencia del producto”.
 
Un segundo pilar, para Boris Miranda, es la mirada de “Customer Centric”, “la que sin habilitadores tecnológicos y nuevas capacidades digitales en nuestros equipos pueden tornarse más difícil de alcanzar, debido a que el nuevo consumidor, como lo indiqué anteriormente, está en pleno proceso de cambio en sus hábitos de consumo y necesidades de servicio, y es acá donde los datos y la integración de los ecosistemas tienen un rol que jugar”. Aquellos que sean capaces de recopilar información en tiempo real en toda la cadena de suministro, realizar análisis inteligentes y desarrollar algoritmos para simular y predecir mejor los diferentes escenarios de la cadena de suministro y fomentar la toma de decisiones basada en datos, tendrán más posibilidades de jugar y eventualmente ganar en el mercado.
 
El tercer pilar, es el tecnológico y el uso de las nuevas capacidades de la inteligencia artificial, la robotización y el desarrollo de capacidades digitales en los equipos de Supply Chain. “Recordemos que todos estos cambios se están produciendo en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial (4IR), con tecnologías digitales que afectan todos los aspectos de la forma en que las empresas gestionan sus negocios, como es la creación de productos conectados digitalmente y servicios para automatizar las cadenas de suministro basadas en datos”, indica Miranda.
 
Asimismo, el ejecutivo de Liike también se refiere a los pilares que hoy sustentan Supply Chain: “Procesos logísticos confiables, flexibles y muy eficientes; procesos con tecnologías aplicadas que minimicen la dependencia de factores y contingencias”.
 
El segundo pilar para Javier implica generar “procesos de abastecimiento lean modernos y simples con alta visibilidad que permita conocer el estado de origen a destino para enfrentar, de forma proactiva, irrupciones en la cadena, apoyado con tecnología estadística que permita optimizar los alcances de inventarios en función de las incertidumbres que puedan ocurrir”.
 
Finalmente, el CEO de Liike, se refiere al tercer pilar, donde entra en juego el liderazgo de los ejecutivos. “Vemos líderes de Supply Chain sentados en la mesa de decisiones, generando estrategias que serán diferenciadoras y harán más competitivas a sus empresas.  Se comprende su importancia estratégica en la propuesta de valor de la empresa y que las decisiones comerciales estarán atadas y correlacionadas con las decisiones operacionales que tome la compañía”.
 
Poder hacer un análisis del estado de la cadena de suministro global en tiempos de incertidumbre es tremendamente complejo. Llevar ese análisis a la realidad chilena o latinoamericana es aún más difícil y requiere de una mirada global, de un entendimiento de las situaciones, de una lectura correcta y de una mirada clara del futuro. 
 
Con industrias más complicadas que otras, la digitalización de los procesos, la tecnología, la integración de la cadena, la comunicación con proveedores, la lectura de los retos, la flexibilidad operacional son sólo algunas de las cualidades que cobran y cobran valor en la Supply Chain del presente y también del futuro.